Un programa de ovodonación asiste a parejas con distintas problemáticas. Algunas mujeres acuden a ellos por problemas reproductivos relacionados especificamnte a su incapacidad para producir óvulos que logren la concepción. Por otra parte, algunas mujeres poseen ovarios que no pueden ser adecuadamente estimulados para los tratamientos de alta complejidad ( Fertilización In Vitro e ICSI ) y requieren por lo tanto del recurso de una donante. Existen otros casos en que las pacientes poseen enfermedades genéticas transmisibles que impiden utilizar sus propios óvulos para lograr el embarazo.

La ovodonación es también una alternativa a ser tenida en cuenta en las mujeres que superan los 40 años ya que se ha convertido en la técnica de reproducción asistida que ofrece mayores posibilidades de embarazo en comparación con los tratamientos convencionales con los que lograría una probable baja respuesta a la estimulación ovárica y además por los posibles riesgos genéticos conocidos inherentes a la edad.

El propósito de los programas de ovodonación es proveer óvulos sanos para la pareja garantizando al mismo tiempo el anonimato tanto de la donante como de la receptora manteniendo la total reserva de la información suministrada dentro del equipo médico participante.

La pareja receptora se prepara para el tratamiento completando tods los exámenes preliminares requeridos para ambos, recibiendo asesoramiento y soporte permanente por parte del equipo médico en todas las cuestiones que se pueden originar con el embarazo resultante de una donación. Esta contención es fundamental para ayudar a la pareja en el tema de la comprensión de la imposibilidad de transmitir la carga genética en su totalidad y en la idea de tener un hijo que heredará los rasgos genéticos de sólo uno de los integrantes de la pareja combinados con los rasgos físicos de alguine a quien no conocen.

Por eso es necesario comprender la importancia de ser papás o mamás más allá del significado del material genético heredado.

Las donantes de un programa de ovodonación deben tener entre 21 y 32 años de edad, gozar de buena salud desde el punto de vista reproductivo, familiar y de su historia genética, además de no tener ningún trastorno psicológico. Para ello se someten a varias pruebas iniciales que comprenden:

  • Revisión completa de la historia clínica médica.
  • Consulta y exámen clínico-ginecológico.
  • Consulta y estudio genético.
  • Estudios hormonales de rutina e infectológicos( HIV, Hepatitis B y C, serologia para sífilis, etc )

Procedimiento

El procedimiento que se lleva a cabo para el tratamiento, consiste, en primer lugar, en preparar el útero de la paciente para que, en el momento de obtener los óvulos se puedan fecundar con los espermatozoides. A continuación, se dejan en su útero los embriones ya fecundados para que se desarrolle un embarazo normal. Esto se consigue a través de la estimulación.

Antes de comenzar el tratamiento, se le efectúa a la mujer una serie de pruebas para comprobar su estado de salud general. “Se le realiza una ecografía para descartar que no tenga ningún tipo de anomalía en su aparato genital y una analítica general para confirmar que no haya problemas de salud general que puedan afectar tanto a la consecución del embarazo como al posterior embarazo”, explica García.

Este examen se efectúa con el objetivo de poder descartar cualquier anomalía por parte de la paciente y, sobre todo, incluye la serología para infecciones de transmisión sexual como hepatitis Csida o sífilis.

A ello se le suma una prueba de enfermedades infecciosas que puedan afectar al embarazo como la rubeola, la toxoplasmosis y determinados virus.

En el caso concreto de la donación de ovocitos, que se aplica a mujeres en edad más avanzada, “puede ser importante realizar mamografías y estudios para valorar su salud, como puede ser de cardiología y pruebas de glucemia para descartar riesgos de diabetes”, añade el experto.

Resultados

La ovodonación es la técnica de reproducción asistida que ofrece una tasa de embrazo más alta. “Actualmente en esta clínica está en un 67 por ciento de efectividad”, afirma García, quien también señala que solo una tercera parte de las parejas que se someten a este proceso no logran el embarazo en un primer intento.

Aun así, puede ocurrir que la gestación no se produzca en el primer procedimiento. En este caso, si a raíz de la primera prueba se han quedado embriones congelados, se podría recurrir a ellos para hacer un siguiente intento sin tener que volver a sincronizar con la donante. Es decir, que no sería necesario volver a someterla de nuevo a las analíticas requeridas.

En ocasiones hay que llevar a cabo un segundo proceso, tras lo cual, las tasas de embarazo son tan elevadas que son muy pocos los casos que llegan a necesitar más. Si entonces tampoco se desarrolla la gestación, se procederá a valorar si existe algún problema de efectividad en el útero.

Sobre los inconvenientes a los que se podría exponer la paciente, no se centran en la ejecución de la técnica, sino en su edad, ya que al ser más avanzada puede haber riesgo de hipertensión durante el embarazo o diabetes gestacional. Aunque en estos casos, se evalúan más detalladamente para que no haya ningún peligro.

FUENTES:

mater-salta.com/programa-de-ovodonacion/

cuidateplus.marca.com/reproduccion/fertilidad/diccionario/ovodonacion.html

 

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